La Microindustria – Otra Forma de Sociedad Mercantil

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Existen otras opciones además de la constitución de una “sociedad anónima de capital variable” y una de dichas opciones es la “sociedad de responsabilidad limitada microindustrial”.

Uno de los “defectos”, por así decirle, de la sociedad anónima es el trámite requerido para su constitución y, obviamente su costo.

Es bien sabido que para constituir una sociedad anónima se requiere de la intermediación de un notario público lo cual, por obvias razones implica un costo, así como de un permiso de la Secretaría de Economía.

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Está Completo tu Contrato?

Todos hemos visto alguna vez un contrato (… y nosotros los abogados, mas todavía).

En este post quiero enumerar las partes básicas de un contrato:

Proemio: Es la parte del contrato que define quienes son la partes del mismo y de qué tratará el acuerdo.  Independientemente de esto, hay que tomar en cuenta que el título o nombre que se le dé al contrato no afectará sus efectos si del contenido del mismo se concluye que la intención de la partes era otra (ejemplo: si el contrato dice en su título que es de “arrendamiento” pero no se establece contraprestación, el contrato será de “comodato”).

Declaraciones de las partes: En este apartado las partes manifiestan sus antecedentes, por ejemplo, que se trata de una sociedad mercantil, o civil o bien de personas físicas.  También en las declaraciones generalmente se incluyen los datos de los representantes legales de las partes (cuando los hay).  Las declaraciones son importantes ya que sirven como confesiones de ciertos hechos o situaciones que, dependiendo de la operación, pueden ser importantes (ejemplo: en un contrato de compraventa, se debe mencionar que el vendedor es el propietario de lo vendido ya que solo el propietario de una cosa puede, válidamente, venderla).

Cláusula de objeto del contrato: Es la cláusula que establece el motivo y razón de ser del contrato.  Es de las cláusulas más importantes ya que hace saber a las partes y al lector, la generalidad del contrato.

Contraprestación y forma de pago: Se refiere al precio que se pagará.  En esta cláusula es muy importante señalar el monto a pagarse y la moneda en la que deberá pagarse.  También debe mencionarse la fecha o periodicidad con la que deberá pagarse y el lugar de pago.  Otro dato imprescindible es si deberá pagarse en efectivo, con cheque, por transferencia electrónica – y en su caso, la cuenta bancaria – o bien si puede hacerse en cualquiera de dichas formas.

Generalmente también se hace mención del impuesto al valor agregado y si el monto del impuesto se incluye o no en el monto señalado (en estricto sentido, siempre que se menciona un precio, debería ser “mas IVA”).

Finalmente, es muy conveniente establecer los intereses moratorios para el caso de retraso de pago.  Recordemos que los “intereses legales” son del 6% anual, lo cual es muy poco y muy apenas llegan a compensar la inflación.

Vigencia: Hay contratos de vigencia definida o indefinida.  Los de vigencia definida, a su vez, pueden establecerse a plazo (un mes, 6 meses, 1 año, 5 años, etc.) o bien a cierta fecha específica.

En cuanto a la vigencia, considero importante siempre mencionar qué debe entenderse si, una vez, llegada la fecha de terminación del contrato, las partes siguen teniendo relaciones jurídicas. Es típico en las relaciones de suministro o de prestación de servicios que el contrato se haga por, digamos, 1 año pero pasado el año las partes continúen manteniendo relaciones comerciales.  En estos casos, debe entenderse prorrogado el contrato? Debe entenderse que el contrato terminó y, por tanto, la relaciones comerciales posteriores a la fecha de terminación del contrato ya no se rigen por el mismo?  Mientras mas específico, mejor.

Garantías: En las relaciones de compraventa o suministro, es muy importante para las partes establecer los relativos a las garantías de los productos o servicios.  Recordemos que, tanto el Código Civil, el Código de Comercio y la Ley Federal de Protección al Consumidor rigen diversas situaciones relativas a las garantías en caso de que éstas no se establezcan expresamente, por lo que vale la pena incluirlas de común acuerdo.

Penas convencionales: Las penas convencionales son importantes ya que significan para las partes las consecuencias mas fuertes del incumplimiento.  Por lo mismo, muchas veces las partes las omiten.  Siempre he pensado que, en toda negociación, si tu contraparte no acepta establecer penas convencionales entonces hay que preocuparse ya que no tiene la seguridad de que cumplirá el contrato cabalmente.

Ahora bien, en cuanto a penas convencionales existen algunas reglas que hay que considerar, sobre todo en los contratos civiles (la pena convencional no puede ser superior al valor del contrato) pero en los mercantiles no aplica tan a rajatabla dicha prohibición, aunque igualmente hay que tener cuidado al redactarlas.

Confidencialidad: Generalmente, cuando se hacen negocios, las partes quieren mantener confidenciales los términos y condiciones de éstos.  Además, hay que considerar que, hasta cierto punto es normal que para hacer negocios, tengamos que abrir ciertas cartas a nuestra contraparte.  La cláusula de confidencialidad establece la obligación de las partes de no divulgar dicha información a terceros.

Es importante también señalar que, para que cierta información se pueda considerar protegida, será necesario que ésta se encuentre contenida en un soporte material (documento físico), que expresamente se haga constar que dicha información deberá mantenerse en secreto y que se hayan tomado las medidas pertinentes para mantener confidencial la información, esto conforme a la Ley de la Propiedad Industrial.

No relación laboral: Cuando una o todas las partes de un contrato tienen, a su vez, empleados, es importante incluir en el documento una cláusula que establezca que cada parte es y será el único patrón de sus propios empleados.

Por ejemplo, pudiera darse el caso de que un empleado de la empresa A (empresa de seguridad privada) demande laboralmente a su patrón y también a la empresa B (cliente de la empresa A).  Teniendo la cláusula de no relación laboral, en principio, la empresa B estará mejor protegida contra cualquier empleado de la empresa A.

En este tipo de cláusulas también es recomendable establecer que cada parte se obliga a indemnizar a la otra en caso de que se tuvieran que hacer gastos para defenderse de una demanda interpuesta por un empleado de la contraparte.

Forma de dar por terminado el contrato o de rescindirlo: Esta cláusula tambien es importante, sobre todo cuando el contrato es por tiempo indefinido.  Ahora bien, en cuanto a la rescisión (misma que siempre implicará un incumplimiento), es importantísimo establecer un procedimiento de rescisión ya que es legalmete inválido rescindir un contrato arbitrariamente.

Jurisdicción: y competencia: En estas cláusulas las partes expresamente se someten a los tribunales de X lugar para el caso de una controversia.  Esto es importante ya que las leyes que rigen los procesos (juicios) tienen reglas generales respecto de la competencia de los jueces y pudiera darse el caso de que dichas reglas generales fueran inconvenientes para las partes .

Por ejemplo, pensemos en una empresa constructora que está construyendo en una ubicación que no es donde tiene sus oficinas principales y pensemos que su cliente tampoco tiene oficinas en el lugar donde se está construyendo.  En este caso, será más conveniente para las partes establecer que los tribunales que conocerán de un juicio serán aquellos donde una de las partes tiene su domicilio (generalmente la parte con más poder de negociación establecerá los tribunales de su localidad como los competentes).

Obviamente, dependiendo de la complejidad de la operación, podrán haber muchas otras cláusulas.  Qué otras consideras importantes en un contrato?

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Jorge Mafud – (81) 8399-0579

Por Qué No Solo te Debe Asesorar el Notario – Parte 3.

Siguiendo con la serie de “Por qué No Solo te Debe Asesorar el Notario”, parte 1 y parte 2, en esta ocasión les comparto la más reciente anécdota… de ayer.

Precisamente ayer estaba revisando los documentos corporativos de una empresa de medianito tamaño.  Es una empresa constituida en el 2002 que ha tenido diversas variaciones en cuanto a sus accionistas toda vez que la empresa se constituyó con 2 socios al 50%, después hubo una transmisión de acciones de uno a otro socio y posteriormente uno de los socios transmitió todas sus acciones, salvo una, al otro accionista y la acción solitaria fue adquirida por un tercero.  Esta empresa, también ha tenido algunos aumentos de capital social, una vez en cuanto al capital fijo y dos veces en cuanto al variable.

Ahora bien, algo hasta cierto punto fuera de lo común en las empresas mexicanas pequeñas y medianitas, la sociedad a la que me refiero cuenta con todas las asambleas ordinarias anuales de accionistas correspondientes y varias extraordinarias (cambio de domicilio social y modificación a otra cláusula de sus estatutos).  Todas ellas realizadas con la asesoría de cierto notario público.

Los Errores en los Documentos:

Al revisar los documentos corporativos, me di cuenta de varios errores que, si bien son involuntarios seguramente, representan errores que, de una u otra forma, ponen a la empresa en incumplimiento de la Ley General de Sociedades Mercantiles (la “Ley”).

a) En algunas asambleas, después del cambio de domicilio social, se siguió mencionando el primer domicilio de la sociedad;

b) En todas las asambleas ordinarias, en la lista de asistencia, al principio se decía “En la ciudad de “X”, Nuevo León, siendo las 8:00 horas del día….”, pero al final, sobre la firma del escrutador (persona que cuenta el número de acciones que se encuentran representadas en la asamblea) se puso “Ciudad de “Y”, Nuevo León”; Leer más

Por Qué No Solo te Debe Asesorar el Notario – Parte 2

Contract 05

El artículo anterior a este se llamó “Por Qué No Solo te Debe Asesorar el Notario” y ahí señalé las razones de por qué considero que, para cualquier parte dentro de una operación jurídica, aun y cuando la misma se vaya a protocolizar ante notario público, las partes deben tener asesoría jurídica externa (cada quien con su propio abogado).

En esta ocasión les platicaré un asunto del que hace poco me enteré y de donde espero se entiendan mejor mis razones:

Resulta que una persona (llamémosle el “comprador”) decide comprar una casa para tenerla como inversión y poderla rentar.  Así, se pone a investigar y localiza un inmueble que le parece adecuado y habla con el dueño (llamémosle el “vendedor”).  Las partes se ponen de acuerdo también en el precio.  Ahora bien, el comprador le comenta al vendedor que la idea es que el precio se pague, una parte con dinero en efectivo, otra parte mediante un crédito bancario y otra parte mediante un crédito gubernamental (prestación a favor del comprador por ser trabajador del Estado).  Las partes entonces van con el notario y le plantean la situación, el notario toma el asunto y empieza a preparar la escritura pública con la información del comprador, del vendedor, del inmueble, del banco y del crédito gubernamental. Leer más

Por Qué No Solo Te Debe Asesorar el Notario – Parte 1

Contract 06Mi opinión es que aun y cuando las partes de una operación acudan con un notario para realizarla, cada una de ellas debería contar con la asesoría de su propio abogado.  Déjame te explico por qué:

Los notarios públicos son personas a las que los estados les otorgan la faculta de dar fe pública respecto de los hechos o actos jurídicos que los particulares les soliciten.  Adicionalmente, conforme a las diferentes leyes del notariado de cada entidad federativa, los notarios tienen la obligación de orientar y asesorar a sus clientes.  Por ejemplo, la Ley del Notariado de Nuevo León establece:

Artículo 83.- En el ejercicio de su función, el Notario orientará y explicará a los otorgantes y comparecientes, el valor y las consecuencias legales del acto o de los actos jurídicos que él vaya a autorizar. Fungirá como asesor de los comparecientes y expedirá los testimonios, copias o certificaciones a los interesados conforme lo establezcan las Leyes….”

Como puedes darte cuenta, si bien el notario tiene la obligación de orientar y explicar y de asesorar a los comparecientes, también es una realidad que el notario debe ser imparcial (ya que la misma ley no le permite tomar partido).

Pensemos en un contrato de compraventa de un inmueble donde el notario, para mantener su obligación de asesorar a las partes, redacta el contrato basándose en un “machote” donde los derechos y obligaciones contemplados son estándar… ahora pensemos que la operación en particular tiene ciertos matices que, por la razón que sea, las partes, tal vez inocentemente o por desconocimiento, omiten comentarle al notario.  Igualmente, el notario, asumiendo que la operación será común y corriente, no indaga respecto de la operación (máxime que en mucha ocasiones ni siquiera conoce a las partes).  Que sucede al final?  El contrato celebrado por las partes pudiera no apegarse a la realidad de la operación pretendida, dejándolas en un estado de inseguridad jurídica ya que, involuntariamente, el contrato no establece los pormenores de la verdadera voluntad de las partes.  Ahora imaginemos una operación más complicada, que tal, una compraventa a plazos, con reserva de posesión por parte del vendedor y con alguna condición suspensiva. Leer más

Compraventa de Inmueble con Reserva de Dominio; Una buena opción.

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Me ha tocado, en diversas ocasiones, conocer de operaciones de compraventa de inmuebles donde el vendedor le pide al comprador que le pague en “cómodas mensualidades” y que, una vez terminado de pagar el precio se procederá a la escrituración del terreno a nombre del comprador.  Generalmente los vendedores buscan documentar la operación mediante una un contrato de promesa de compraventa.

En cuanto a este tema, como abogado, la recomendación variará dependiendo de quién sea mi cliente… pero, para efectos de este artículo, veámoslo desde el punto de vista del comprador.

Ok… pensemos que quiero comprar una casa, la busco, la encuentro, hablo con el dueño y me propone que firmemos un contrato de promesa de compraventa, que le pague el precio en 6 mensualidades y que, cuando termine de pagar iremos con el notario para escriturar y para que me de la posesión del inmueble.

Por qué no me conviene el esquema de la promesa de compraventa y los pagos mensuales?

Lo primero a considerar es que un contrato de promesa de compraventa no es una compraventa y, por lo tanto, como “promitente comprador” no tendré la propiedad del inmueble sino hasta que el mismo quede escriturado a mi nombre ante notario público.  Ahora, asumiendo que yo aceptara ese esquema y le entregue el dinero al “promitente vendedor”… qué pasa si llegada la fecha para hacer el último pago, ir con el notario y recibir la posesión del inmueble, el promitente vendedor se echa para atrás o bien me empieza a dar excusas para retrasar la formalización del contrato de compraventa?  El ya tiene mi dinero y yo no tengo más que un contrato de promesa de compraventa!!!

Si bien es cierto que el contrato de promesa de compraventa, si es que está bien redactado, me daría elementos para demandar a mi contraparte y requerirle la ejecución forzosa del contrato o bien la restitución del dinero entregado más la pena convencional que se hubiere pactado, también es cierto que para lograr lo anterior tendría que demandar a promitente vendedor y pues, desgraciadamente, los procedimientos judiciales son tardados (y por mientras, mi contraparte seguramente se estaría gastando mi dinero).

Compraventa con Reserva de Dominio.

El esquema que yo le he recomendado a compradores que no están en posibilidad de pagar el precio al contado y que tampoco pretenden obtener un crédito hipotecario es el de la compraventa con reserva de dominio.

Esta es una modalidad de la compraventa que está regulada por el Código Civil de Nuevo León y por el de los demás estados de México.  Básicamente lo que se hace es que las partes van con el notario (o con su abogado de confianza) para que se redacte el contrato de compraventa, mismo que incluirá la cláusula de la reserva de dominio y la estipulación de las mensualidades que quedan pendientes de pagarse así como la obligación del comprador de realizar los pagos oportunamente.  El contrato se firma ante el notario, en escritura pública y se manda a inscribir en el Registro Público de la Propiedad respectivo.  Una vez que los pagos mensuales son realizados por el comprador, el vendedor debe extender una carta (ratificada en cuanto a sus firmas ante notario público) dirigida al Registro Público de la Propiedad informando que el precio ha sido pagado en su totalidad y, por ende, solicitando la cancelación de la limitación del dominio del inmueble.

Que es la limitación del dominio del inmueble?

La limitación del dominio del inmueble significa que, aunque el comprador ya es el propietario del bien, éste no lo puede vender legalmente mientras exista la mencionada limitación inscrita en el Registro Público de la Propiedad (Cabe mencionar que las partes pueden pactar, adicionalmente en el contrato, si el vendedor le entregará la posesión del inmueble al comprador desde la fecha de la firma del contrato o bien hasta que el precio sea pagado en su totalidad).

Como siempre, quedo a tus órdenes para cualquier duda o aclaración adicional… también te recuerdo que puedes suscribirte al Newsletter de Mafud Abogados.  Saludos.

Jorge Mafud

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