Personas Morales Unipersonales…

 Hace algunos días, mis colegas de Raigosa Consultores publicaron en su blog (www.raigosaconsultores.com) un artículo que me pareció interesante ya que trata sobre la iniciativa de ley que existe para reformar la Ley General de Sociedades Mercantiles. 

 

El Lic. Juan Pablo Raigosa comenta, entre otras cosas, que dichas reformas a la ley “…buscan permitir la existencia de sociedades mercantiles unipersonales en nuestro país, únicamente en los casos de sociedades de responsabilidad limitada y sociedades anónimas…”.  Como bien lo comenta el Lic. Juan Pablo, este tipo de entidades legales “unipersonales” ya existen legalmente en diferentes países, incluyendo en los Estados Unidos de América.

 

Adicionalmente, comenta el Lic. Juan Pablo que:

 

“En cierta forma en el caso de México, sería darle forma legal a algo que en la práctica ya existe. Formar una sociedad en la forma que actualmente dispone nuestra ley en teoría debería resultar de la inquietud de al menos 2 personas distintas con objetivos comunes que quisieran buscar un fin o fines determinados por conducto de la sociedad; en la práctica muchas veces uno de los socios es solamente un presta nombres o es tenedor de una acción con el simple objeto de cumplir con el mínimo de dos accionistas que prevee la ley”.

 

Ahora, algo interesante será lo relativo a la denominación, tanto de la ley como de la entidad legal unipersonal.  La ley actualmente se denomina “Ley General de Sociedades Mercantiles” pero la palabra “sociedad” trae consigo la idea de pluralidad y, por ende, sería ilógico que una persona moral mercantil unipersonal se denominara “sociedad unipersonal”… ambas palabras se excluyen mutuamente!  Así, tal vez la ley tendría que cambiar su nombre a “Ley General de Entidades Legales Mercantiles”… Será interesante ver, en su momento, que postura toman los legisladores al respecto.

 

Lo que si es que la reforma a la ley es conveniente ya que vendría a regular lo que en la práctica se lleva a cabo, sobre todo en empresas pequeñas donde, por requisito de ley, el empresario incluye a una segunda persona, tal vez con una sola acción, para que se pueda constituir la sociedad pero que, en realidad no tiene injerencia en la misma.

 

Como siempre, quedo a tus órdenes para cualquier duda o sugerencia y te recuerdo que puedes suscribirte al Newsletter de Mafud Abogados para recibir estos artículos directamente en tu correo.

 

Saludos.

 

Jorge Mafud.

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